Vacuna del papiloma. ¿En serio?

Vaya por delante que no soy antivacunas por sistema, ni antisistema por naturaleza. Vaya más por delante aún que no soy médico, que solo soy una madre con sentido común. Mis hijas están vacunadas como marca el calendario, y nunca me había planteado nada, hasta…, hasta llegar a la polémica vacuna del papiloma. Hace cinco años me tocó con la mayor, me tocó informarme y sufrir. Casi me hice un máster de la cantidad de documentos que estudié, me acuerdo que los imprimía por la noche para poder leerlos con atención. La mayoría en inglés, la vacuna había comenzado a comercializarse en Estados Unidos allá por el 2006. Tengo que decir que conté con la ayuda de un gran amigo, que además de buen amigo, por aquel entonces era jefe del servicio de farmacología de uno de los hospitales de referencia de Catalunya, y me dio mucha tranquilidad. Conté también con la desayuda del cole, donde me facilitaron 4 páginas más de información, al final de las cuales tenía que contestar si sí o si no se iba a vacunar mi hija, y si no, por qué. Me sentí un pelín presionada, y perpleja a más no poder. Para mí el asunto no había por dónde cogerlo, estaba tan claro. (Y la pregunta , en caso de tener que hacerse, ¿no debía ser por qué quiere usted  utilizar a su hija como conejillo de indias con un fármaco que todavía no ha demostrado su eficacia y sí ser altamente arriesgado no?).  Añádanle la cara de mi hija preguntándome por qué era la única de su clase que no se vacunaba. “Eh, mami, por qué” Luego pasé página y di por zanjado el asunto, a mi qué los líos de políticos y laboratorios. Hasta que de repente es la pequeña, que viene el primer día de cole, el primero, no el segundo ni en la reunión de padres que es esta tarde, preguntándome si la vacunan en el cole o en el médico. Respiro hondo. Miro el video de Teresa Forcades y me escandalizo y me aclaro a la vez. También  me entran ganas de ser científica, (de ser monja, no, pero casi) Respiro más hondo, y vuelvo a leer sobre el tema: la OMS recomienda su vacuna, con dos enlaces a Merck, ¿Merck? son los laboratorios que comercializan la vacuna? Pues si que… ¿Merck? ¿No son los laboratorios tan célebres por haber sido multados con una cifra multimillonaria al ser el Vioxx el causante directo de 3.000 muertes y más de no sé cuantos mil infartos en cinco años? Parece que sí. Que en 2005 falló el juicio y qué más da, si ganaron con las ventas del Vioxx más que lo que pagaron de multa. Ahora, a ningún directivo se le ha movido un pelo. Ah! un detalle, habían realizado estudios previos y bueno, que como no había forma de maquearlos, los habían guardado en un cajón. Y esto no le mola a un juez. Pero me voy del tema. El tema es la vacuna del papiloma, si sí o si no. Lo cierto es que se ha hecho todo tan mal con esta vacuna que no hay por donde cogerla. ¿Sabías qué? La vacuna empezó a comercializarse saltándose los protocolos de tiempo y sin haber comprobado su eficacia. Hay dos vacunas, Gardasil y Cervarix, la primera protege frente a 4 virus, 6, 11, 16, 18 ,la segunda, frente a dos, el 16 y 18. Téngase en cuenta que hay unos 100 tipos de virus capaces de generar cáncer de cuello de útero. En España, los virus 16 y 18 causan el 56% de los cánceres. Ups!  ¿no nos protegen del todo? A los cinco años de ser administradas las vacunas, a un tercio de las niñas ya no les hacía efecto la vacuna contra el virus 18. Puesto que se pone a los 11 años, entonces a los 16 ya no, y bueno, casi debería ser esta edad más conveniente, ¿no? suerte aquí, en Colombia las vacunan a los 9. De las 30 vacunas que se comercializan habitualmente, la del papiloma concentra el 60 % de los efectos secundarios grades, como parálisis, ceguera, o muerte. En India se ha dejado de administrar después del fallecimiento de 5 niñas, y después de esto va el laboratorio, y saltándose al gobierno, realiza ensayos este verano con el resultado de dos niñas muertas más. No comment. En Holanda van a dejarla de administrar, en Japón igual. Podría seguir con las asociaciones de víctimas y mil cosas más. Para marketing del miedo ya están los laboratorios, el eco de las instituciones y los colegios que obran con la mojar de las voluntades, quiero pensar. El caso del colectivo de enfermeros de atención primaria que se ve recompensado con 2.000 euretes extras al año si consiguen , entre otros objetivos, “vender” la vacuna, no he podido confirmarlo. Me parece raro. Tres cosas al respecto: 1.-La infección por papiloma humano es la infección de transmisión sexual más frecuente. Creca del 80% de las mujeres la padeceremos a lo largo de nuestra vida. En el 90 % de los casos , se resolverá sin que nos enteremos, remite espontáneamente gracias a nuestros propios anticuerpos. 2.- Desde que se origina la infección hasta que se manifiesta  en forma de lesión en el cuello del útero pasan entre 20 y 40 años. 3.- Existe una prueba, el test de Papanicola0u, la citología que nos hacemos cada año en el gine, que sirve para detectarlo. Es recomendable hacer esta prueba a partir de los 21 años, aunque ya se tenga vida sexual activa, antes de esta edad el riesgo de contagio es muy muy pequeño, y cada tres años. En caso de que se detecte en una fase primaria, se elimina con seguridad en el 100 % de los casos. Fin de la historia.   Esta tarde mi fama de mamá conciliadora superpacífica siempre al lado de la ley y el orden establecido, a la mierda. Lo veo venir.

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Ahora que no está.

En la maleta no han cabido tantas cosas, algunas no ha querido, otras no se ha podido, y las que nos hemos olvidado.

La chistera negra que llevaba para ir por casa bastante de vez en cuando, el bolsito de flores que le regaló Pili, con medio paquete de pipas churruca atado con una goma amarilla y un billete de diez, propinilla de la abuela cuando estuvimos por Zaragoza. El anillo verde mint con un lacito que se ponía en las ocasiones, o sea, un día sin otro, el rosa fosfo. Un plumas lila que no cupo a última hora. 

Los vinticinco kilos de maletoncio que hice y deshice tres veces en la mañana en la que sudé todo lo que no he sudado este verano raro. No pudieron ser leche condensada, nutella sólo un bote, botas, y en cambió le dimos prioridad a su cajita de música con una niña y un girasol dibujados en la tapa que la abres y suena ” Here comes the sun“.  También, claro, los regalos que compró para su familia.

El primer día que llego, me acuerdo, fuimos a un centro comercial para comprarle un bikini y un pantalón al menos, porque toda la ropa que le había preparado era gigantesca. Ehyeiba no quería nada para ella, pero para su hermanita, un bebé de diez meses, compramos un vestidito blanco con topitos naranjas y una camiseta de un osito. A su madre una chaqueta de punto de seda azul marino, y otro día en un mercadillo quiso unos pendientes de brillantes con perla. (Así es de clasicota la niña, digo, de elegante). Unas bailarinas negras para su hermana mayor.

Para los niños, unas pinturas de dedos para el pequeño y una sudadera con capucha Tommy Hilfiger gris para el mayor. 

Luego he metido libretas, lápices, rotuladores, tijeras, pega, cremas, paracetamol, sus medallas y el albúm de fotos. Se lleva también y sin permiso un trozo pero grande de nuestros corazones, casi sin darnos cuenta la muy ladronzuela, y no sólo mío.

Deshago el lío de sábanas que es su cama y aparece su osito de peluche blanco, – Olaf, sí, por Frozen – Salgo a la terraza a tender y me clavo en el pie un muñequito, es Sonia, la madre de su familia playmobil .

En el iphone tengo todavía el teclado árabe. Entro en la cocina y está la cestita de sus medicinas con la jeringa ahí, ahora sin sentido. Me veo ahora en el salón con el super glue en la mano, pegando el pico del pato que hizo con barro. Mientras me cepillo los dientes miro el vaso donde ha quedado el naranja, el suyo, y esa visión me pellizca algo por dentro.

 No sé cómo una niña tan pequeña ocupa tanto, ahora que no está.

 

 

 

camino

Esta es la foto que resume estos dos meses, el camino tenía alguna curva inesperada.

Ah! y el sol que ya sé por qué lo hemos visto poco;  ¡porque lo tenía yo en mis manos!

 

 

Mami, no hables de mí en el blog.

Se puede decir más alto, puede. Mira que iba a poner un título llamativo: ‘Guía top ten de los accesorios más fashion. Número 1.- Tu bebé.’ Pero era muy heavy y muy engañoso, y yo con las mamás recientes bromeo pero en plan bien, con ellas, pero no de ellas. Que yo también he estado ahí, en las noches y diás sindormir, en las agoatdoras sesiones toboganescas, en eonversaciones parqueriles acerca de virus, cacas, y otros fluidos. En los inexplicables subidones de fiebre. Poca broma. No he querido que entraran mamis confiadas en curiosear si es el kaftán o la basket T-shirt la prenda it , o si la funda del Iphone tiene que ir a juego con las uñas ( que sí, que el smartphone es el accesorio que más te identifica y lo que fue antaño el bolso ahora es el iphone case). Eso, otro día.

Ya no tengo bebés, y no se si mi foto de perfil sería mi bebé, o yo con él. Y si inundaría las redes sociales con las monerías del bebé.  No lo sé. Creo que no. Pero no estoy nada segura. El bebé comienza como parte física literal de nosotras, lo parimos y entonces es una extensión de nuestro yo, y vivimos en un planeta diferente, el centro de nuestras vidas se transfiere y pasa a ser él. Crecer sigifica ir soltando por nuestra parte, entender que es otra persona diferente a nosotras, y esto es un proceso que se hace pasito a pasito. El chorreo de oxitocinas y el instinto maternal tampoco ayuda a la objetividad. Es lo que más queremos en el mundo, lo que más hemos querido, y ese sentimiento amoroso nos desborda, nos envuelve, nos acoge. Es la experiencia más grande que hemos vivido, y a veces hasta dudamos de tener otro hijo porque no sabemos si lo querríamos igual, igual de tanto. Pues sí. La respuesta es que cada hijo es diferente, cada amor es diferente, pero con el segundo bebé no repartes tu amor, no tienes que dividir la cantidad de amor, sucede que el amor se multiplica, y no me preguntéis cómo que soy de letras.

Así que es normal que las madres estemos que se nos cae la baba con nuestros retoños y los luzcamos con orgullo, cómo no. Y hablemos de las trastadas y de sus cosas. Entonces crecen y cuando tienen dos años seguimos hablando con total desparpajo de sus cacas y mocos, y si en el parque comparten el chupa-chups con un amiguito hacemos una foto para subirla en Instagram, son tan monos…

Y siguen creciendo y ahora la niña tiene 14 y bueno, sus cacas no me interesan ni a mí. Y si la veo en el parque compartiendo el chupa-chups con un amiguito, ¡la que se queda con cara de foto soy yo!.

Yo a mis hijas me las tomo muy en serio. Me río mucho con ellas, y es una de las cosas que más disfruto, el sentido del humor ‘familiar’. Esos chistes privados que cada familia tiene. Esas miradas cómplices. Esa telepatía. Quiero lo mejor para ellas. Quiero respeto. Quiero dignidad. Y para todas las hijas y los hijos del mundo. Quiero que tengan paz siendo quienes son.

Y aquí estoy, pisando suavemente, pues piso sobre sus sueños- ¿de quién es este poema?-

Soy su madre, no su dueña. Ellas son dos personas, con su mundo, sus sueños, su intimidad. Solo,’solo,’ estoy aquí para acompañarlas, para intentar que no tropiecen en esa piedra- lo harán en otra- para consolarlas entonces. Para empujarlas a vivir su propia vida. Pero durante este camino que vamos inventando sobre la marcha, yo también me divierto y crezco como persona. Ellas no lo saben, pero yo no era yo antes de ellas…

Como ya me he puesto moñas que no veassentimental, os cuento que cuando fui a un encuentro de madres blogueras en Madrid -como si hubiera ido a muchos- me tropecé en el aeropuerto con una madre bloguera y eran justito las 7 de la mañana y coincidió que nuestros bocatas eran idénticos, mucho vegetal, jamón y pan de cereales, y nos dimos cuenta porque desenvolvimos el bocata sincronizadamente. Y yo, que soy muy peligrosatímida, al ver que nos sonreíamos como dos pavas le dije que le admiraba mucho que si iba al enceuntro de madres blogueras. Y era madre y era bloguera, y era la madre Teresa Forcades. Cosas que me pasan. Ah! esta historieta venía a cuento no de mi peligrosidadtimidez, si no de que si esta anéctoda vulnera la intimidad de Teresa Forcades. ¿Que no somos vegetarianas del todo? chica, nadie es perfecto. Y no sabes el día que teníamos por delante, yo al menos. Me sonrío por dentro ahora.

No, no hablaré de mis hijas como si fueran dos bebés, porque ya no lo son, y siempre que lo haga será pensando en que si lo leen algún día sientan que su madre puede que no tenga todas las respuestas, pero ¡las quiere con todo su corazón!

brillar

¿Que las madres estamos un poco locas? Sí, ¡y qué!pero locura de la buena, de la que te hace hacer cosas que no hubieras imaginado jamás. Y la lista, larga, la sabes muy bien, tú, mamá.

¡Socorro!, okupas en casa…

No tenía mi carcelerita bastante con romperse el pie, no. Que en una semana hemos hecho todo el planning de actividades para la temporada otoño-invierno 2013-14.

En casa tenemos un ‘Tarro de ideas no aburridas’, que me lo inspiré de Mamá Om -por si alguien no la conoce vale la pena,- os la recomiendo muchísismo. El tarro es genial para las tardes lluviosas de esas que no sabes qué hacer. Entre todos escribimos papelitos con ideas para hacer en familia sin excusas. Las ideas son anónimas y obligatorias de cumplir. Variopintas como bien suponéis.:

– Improvisar un pic-nic en el jardín. Esa es mía, la ilusión de ir de invitada a un sarao aunque sea en mi propia casa y a base de fanta y ganchitos.

-Escribir una postal a la abuela y mandársela. También mía, en vacaciones me acuerdo más de mi madre y de las larguíísimas vacaciones de mi infancia.

– dar una vuelta a la piscina corriendo, enseñando el culo. Esta de quién es.

– ordenar la habitación de las niñas. Esta es de su padre, lo tiene claro.

– Washitapear algo y regalárselo a una amiga. Venga, les salió el puntito creativo y generoso…ya están perdonadas de ordenar el cuarto.

A lo que voy. Sólo a mí se me ocurre limitar la tele a una hora al día, el día que empiezan las vacas. Sólo a La Niña se le ocurre romperse el pie el mismo día.

Si abre los ojos a las 08:00 y los cierra alas 23.00 con suerte, echar cuentas de todo lo que hemos hecho. Mani-pedi, trenzas, masaje con lso pies, maquillaje con purpurina en sección belleza. Crepes, pizza, ensaladas, pastel de zanahoria en cocina. Leer Reporter Doc, I love English junior, Danny, campeón del mundo, Las Brujas, todo Stilton y más.

Poner y quitar lavadoras, tender, limpiar cristales, sección limpieza.  Pulseritas, collaritos, llaveros, todo  de bolas increiblemente pequeñas. Un diorama con Playmobil que ocupa la terraza entera. Acabamos antes si digo lo que NO hemos hecho: algún exposivo con TNT, y un tatoo, poco más.

Hemos tenido visita esta semana; mi hermana mayor, su marido, sus dos hijos pequeños. Como expat que somos, me veo con mi family de uvas a peras, o sea de Navidad a BBC (bodas, bautizos, comuniones), y siempre me hace ilu tener gente en casa. Es lo que tiene venir de familia numerosa, creo.

Además hemos tenido la mejor amiga de la carcelerita. Y he colgado el cartel de completo, ni cama ni sofá libre. Mi casa no es grande pero somos muy de compartirlo todo. S. se lo ha pasado genial con sus primos y amiga. Cuando se iban me decía, rascándose pensativa la cabeza:’es el día más feliz de mi vida’ ¿Rascándose pensativa la cabeza? conteniendo la respiración y la vida me acerco para darle un besocomprobar horrorizada que un okupa de ocho patas se pasea descarado por la famosa melenaza.

Llamo a mi hermanita y a Sonia, que me manden la factura del neositrín. Qué menos.

niña maquillandose

¿Hay algo más que me pueda pasar? Sí, claro, aguantarme el discurse de S. en defensa del derecho a la vida de todos los animales.

5 ventajas de no tener un duro.

Desde el estilismo a las extraescolares de las niñas, ser pobretona tiene muchas ventajas, simplifica tu vida, mejorándola. ¿No te lo crees?

Para las suertudas que acabáis de llegar a la crisis o que sólo la conocéis por la tele, no lo sabéis , pero estar pelá tiene muchísimas ventajas. Aquí van las 5 primeras que se me ocurren:

1.- Mejora tu estilismo.Tienes un  evento, o eventazo, como una comunión o el #8J  ( Ay! madre qué neeerviooos). Pregunta; ¿qué me compro? nada. Fácil y rápido. ¿ Doloroso? se aguanta. Segunda pregunta. ¿Qué me pongo? lo de siempre, lo que te ves más tú misma, guapa o resultona, lo que tu seas, lo que estás cómoda y tienes ganas de pasarlo bien y no cara de morir por tacones. Megaventaja: no te encontrarás con modelo repetido, si ya has pasado por esto sabes de esa pesadillez. Y el estilo vintage, aunque sea a la fuerza, mola mil.

2.- Hueles maravillosamente. Eres indecisa y/o bipolar. Te gustan las colonias pero no sabes cual es tu perfume. En tooodas las farmacias tienen el maravilloso expositor de Roger Gallet. Yo entro cada día a perfumarme by the face. Fleur de Figuier es mi favorita, por ahora. Eso sí, ve cambiando de farmacia o apréndete los turnos si te da corte de que te miren con cara de mira que fresca.

3.- Simplifica las extraescolares. Olvídate de que si chino mandarín o cantonés. ¿No será mejor alemán? Olvídate de hacer de taxista y cuadrar la logística de cada tarde como si fuera la central de MRW. Que alguna vez has ido a buscar al niño a Inglés y te estaba esperando en basket. Ni te cuento si delegas el servicio taxi. Por menos en mi caso, parece que es más complicado aprenderse que los miércoles la niña tiene pitura que poner una lavadora, que es el máster de los másteres domésticos. En mi caso he optado por el lema: un niño, una extraescolar. Ventajas: menos gasolina, menos estrés, menos escaqueo para ducharse o sacar al perro (no, mami, hoy no tengo tiempo….)

3.- ¿Dentista?, No, gracias. di adiós al sufrimiento en la silla del dentista. Al menos este mes. ¿De verdad hace falta que vayas cada mes para chequear  el correcto desarrollo de la oclusión o no oclusión de las niñas? Acompáñalo de supresión radical de chuches. Y ponte en plan sargento con lo del cepillado dental, que no se te escurran del lavabo como lagartijas.

4.- Estimula y anima la creatividad de tus hijos, aumenta su autoestima, en un un rato de risas aseguradas. Y ¡ahorra! ¿Cómo? déjate cortar el pelo por tu hija! Si, ya sé que es una decisión un poquito radical. Pero no estás todo el día diciéndole cuánto le aprecias, le valoras, lo mayor que es. Que hay tomar riesgos, saber divertirse, hacer cosas juntos en familia, reirse de uno mismo.. Pues venga, va, menos hablar y más actuar. Yo me atreví. Puedo poner fotos.

5.- Te devuelve la ilusión por los regalos. Por los Reyes Magos, los cumples, el día de la madre y el ratoncito Pérez. Antes de la crisis no sabías qué regalar- ¡ pero si tiene de todo!.Ni qué pedir como regalo. Ahora tienes una wish-list mental con los libros, cremas, bonitismos varios para hacer caer en los días señalados, larga, muy larga…

like  mother

Yo tengo una granja en África…

giraffe-manor2¿ O es una escuela? bueno, qué más da. Así de literariamente me lo tomo, en plan Karen Blixen tomando té en porcelana de Limoges,  contemplando la sabana keniana ella, el mediterráneo yo. Ayer fue la jornada solidaria en el cole de las niñas. Inciso: si creéis que conforme crecen las criaturas se simplifica la agenda familiar pues no guapas. Cada uno tira para su lado y si quieres hacer algo todos juntos en plan plan familiar y que guste a todos y que reine la paz y la armonía y que el caos no se apodere del mando y las cervicales no te amarguen el finde necesitas un máster de creatividad y comunicación, ese al cual te inscribiste el día que nació el churumbel primero. Sólo tengo dos hijas y un perro. El hombre Tranquilo que tiene la lección aprendidísima y dice amén a la propuesta y a dónde vamos, no tiene gorra de plato pero es un chófer de lo más pro. Camisa limpia y poniendo buena cara, es un sol. Últimamente la perra está pachucha tel tipo ‘ hoy no me puedo levantar’ y no es resaca. Pues nada, que la llevo en brazos hasta la calle. 28 kilos de mejoramiga, amortizando el gimnasio que por la operación bikini no es, qué va, salta a la vista, no soy tan superficial .

Nos plantamos en el domingo más solidario en la vida de S. El Hombre Tranquilo está tranquilamente reunido en London, V. tiene partido tras partido. Me pide si la puedo llevar al campo. – Vas corriendo, así vas calentando. Cuela. Bien. Espero que vuelva sola porque no tengo coche. Puntualizando, no tengo Las Llaves del coche. Bueno, esa es otra historia, no alarmarse, ya aparecerán.

A mi me toca estar en el taller solidario de trencitas de colores, y están todas las niñas del mundo entre 4 a 10 años en fila. Todo controlado. Me lo he empollado de un tutorial molongo en You Tube. Yo todo lo arreglo con tutoriales, desde desatascar el filtro de la lavadora, cortarte la melena a capas tu misma o hacer la declaración de la renta. Una maravilla, oye. Lo de las trencitas lo he practicado con la American Girl que teniendo pelo de verdad- o al menos a mí me lo parece- no se queja de los tirones.

S. se arregla sola coge un bolsito naranja y se engancha a sus amigas ya desde la puerta.

La veo con una fanta en la mano – ¿Quién te ha comprado los tickets?

– Yo.. he traído mi dinero.

– Ah! muy bien..¡Qué emoción me embarga! ¡Mi niña, qué mayor, qué solidaria, qué independiente, qué todo! Yo sigo a lo mío, qué melenazas tienen estas niñas, por Dios, ¡con la American Girl era mucho más rápido!. Ahora veo pasar a S. con ganchitos, luego en la cola de las trencitas y más tarde haciendo un punto de libro. Al final de la mañana mi psicomotricidad fina está a nivel encaje de bolillos a ojos cerraos.

Hoy es lunes y camino del cole nos encontramos con Carmen, la organizadora de la jornada solidaria, que nos saluda cariñosa como siempre. ¿O más cariñosa hoy? Aprovecho para felicitar a S. que se portó tan bien ( y tan sin darme la lata) -Sí – me dice- y hasta me ha sobrado un ticket.

– Ah, ¿sí? ahora me vienen a la mente la fanta los ganchitos etc- ¿ Cuánto dinero te has gastado?

– 120 euros…lo que llevaba en mi bolso…

-¡Quééé! ¡la madre que la parió! me veo incapaz de asumir los riesgos de su ‘hacerse mayor’.

– ya sé que es mucho dinero, pero es solidario, mami, para que los niños de África también vayan al cole. (Con lo felices que están así, ¿ he dicho yo esto? ah! no, sólo lo he pensado)

Ya estoy viendo la foto de la inauguración de la escuela, una plaquita en la puerta con el nombre de mi hija.

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Salir del armario…de la cocina.

Después de la salida en tromba del armario de los niños, que no es oro todo lo que reluce la maternity, que si las ojeras, las noches sin dormir, el cansancio infinito, que si ahora resulta que como somos más independientes que Macedonia estamos más solas que la una con un ente llorón que nos boicotea sistemáticamente los planes hasta los de tomar un café con una amiga. ¿ Y esto sólo es el principio? No digamos mantener a un nivel digamos aceptable la casa, el trabajo, el qué?Ahhhh!. No comment. Nos hacemos expertas en logística a base de prueba y error, muchos errores sobre todo. De repente las madres también nos hartamos de los niños y algunas lo decimos, las entregadas y las entregadísimas, que hay momentos de subidón y otros de bajadón. Y que no soñamos con volver del despacho con aire acondicionado a las ocho de la tarde, que nos reciban con un besito, un abrazo, el bebé esté recién bañadito y perfumado, la cena a punto, oh,  que falta una horita para cenar, pues aprovecho y voy a correr.. pa qué.

And so on… Malasmadres todas. Quién no se ha olvidado un día de la cita con el pediatra, o de meter el bañador el día de piscina, o el bocata en la mochila y lo ves allí, solito encima de la mesa de la cocina a la hora del patio y estás por salir corriendo como loca y tirarlo verja a través…

Lo que mola ahora es la salida del armario de la cocina. No se quién ha sido la primera, pero veo que se está extendiendo peligrosamente la moda de confesar sin tapujos que no tenemos ni idea de freir un huevo aunque sigamos los blogs más molones de cocina, que las fotos son chulísimas!

La mía es una historia cortita. Básicamente no me dió la gana aprender a cocinar de mi madre que es una excelente cocinera. Ay! como expatriada además tengo idealizados hasta los platos más sencillos, que los disfruto de uvas a peras esas borrajas, esas migas… me hacen saltar la lagrimillasólo de pensarlo…El argumento era que si mis hermanos pasaban de cocinar, yo también . Muy bien muy bien.Y ahora qué.

Cuando me las tuve que apañar por mi cuenta sobreviví a base de bocatas, ensaladas, soy la reina de las ensaladas, y algunos precocinados tuneados en los peores días, cuado ni la aprensión ni la cordura pueden con los rugidos de la barriga.

Cuando nació mi hija una suerte que no me merezco se me apareció en forma de niñera- entonces la conciliación era dejar el bebé de cuatro meses en horario bastante incompatible e infernal en brazos de quien fuera -que sabía cocinar ma-ra-vi-llo-sa-men-te. Dos años estuve a base de las sobras de la niña. Comida casera, sana, equilibrada…sí, añoro esos tiempos…

Después nos expatriamos y me vine con mi libro de cabecera pormuchos años: 1.080 recetas de cocina de Simone Ortega. Que aún lo tengo, amigas, en edición de bolsillo y con algunas hojas que faltan y otras fuera de sitio. Esto para hacer el arroz blanco, que fue la base de la alimentación familiar durante meses, con tomate frito Solís (ahora el recuerdo dulzón con sabor a lata no me produce ternura, me da bastante miedito ; a saber los acidulantes, emolientes y restos de aditivos varios que han campao a sus anchas por mi body). Con el tiempo y los sabios consejos de mi madre:- Bahh! tranquila, si yo hasta los 14 años de casada no aprendí a cocinar… y que el Hombre Tranquilo se ha criado en Valencia y eso se tiene que demostrar cada domingo con una paella, digo yo, vamos tirando.

Y en este punto estamos, no por gusto ni talento, sino porque la mayor llega un día del cole con que si los alimentos, los nutrientes , las vitaminas, proteínas y cía ,y sólo hay una manera de salir, y es huida hacia adelante. Porque sí o sí te recuerda que hay que comer pescado tres veces a la semana, verdura idem, fruta cada día, y tooodo el repertorio que nos sabemos de memoria pero que a veces nos olvidamos de practicar.

Punto sufrimiento medio, el maternal normal,vaya, ese del tipo constante imperceptible por los demás pero que nos tiene en un eterno: ¿ lo estaré haciendo bien? cuya respuesta es – No, (o sea, lo estás haciendo lo mejor que puedes etc.)

¿Que qué voy a hacer? mirad, con la mayor cometí el error, entre otros, de arrastrarla de cuentacuentos en espectáculo teatral, talleres de creatividad, laboratorios de arte, escuelas de música, prácticamente todas las salidas que hacíamos eran del tipo culturetas. Para qué, si de eso no se come. ¡Literalmente! la cultura no da de comer, no nos engañemos.

Ahora, que con la pequeña ya he aprendido. Desde la guardería que empezó haciendo mermeladas, ha pasado por  cuanto taller de cupcake, muffin, o pop-cake se ha presente, ahí ha ido mi niña.

Por el momento he conseguido desayunar crêpes los domingos.
Ja!

natalie