no tengo palabras

La foto es de Marcelo Scotti. Está hecha en el campamento de refugiados de Ausserd, de donde es Gajmula. ¿Que quién es Gajmula? cuando llegó a mi vida Gajmula era la mirada de ese niño, al tiempo creí verle la mirada de esa niña. Cuando le vimos por fin la mirada confiada, se fue.

Gajmula son dos omóplatos a punto de brotar en una espalda imposiblemente estrecha y convertirse en alas. A veces,distraídamente, le acariciaba la espalda, ella hacía como que no se daba cuenta , solo para ver si ya era libre…

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¡Carta para Gajmula!

Marta -la madre de Hamdi- se va hoy al Sahara y aprovechando el viaje le enviamos una carta a Gajmula.En ella le contamos cosas del día a día de la familia, nuestras pequeñas  y grandes alegrías, las mismas que compartimos con ella cuando estaba con nosotros!
Que si Violeta juega al hockey y facebookea todo el día, bueno, y también que estudia mucho. Que si Sabina le cuida la vaca de peluche, si,si, duerme con ella, le pone los zapatitos, la pasea en un carrito como si fuera un bebé, si hasta se sienta a su lado a ver Disney channel!!
Le enviamos también la medalla de fútbol, cuando el equipo de niñas saharauís gano al local. Menudas son las guerreras del desierto… Un regalito que es un colgante con brillantes de colores; Gajmula es presumidísima y le encantan el brillo y el color, y un dinerito para que su madre disponga como más convenga a la familia. Su madre es una de las personas a quien más admiro, en otro post os lo cuento.
Una de las cosas que más feliz me hace es que  Gajmula está aprendiendo internet. Ahí está mi chica. Con lo lista que es en un visto y no visto se hace la Zuckerberg del Sahara. Como vive en el campamenteo del 27 tienen electricidad- a ratos-  y asiste a una escuela donde hay un ordenador. Espero impaciente verla en Skype o Facebook.¡Ay madre mía qué emoción!
En el Sahara no hay cartero. Te pones en la puerta de la escuela con la carta en la mano, y una foto de la niña en cuestión, y¡ siempre aparece!

Lalia

Este corto, escrito y dirigido por Silvia Munt, nos cuenta la vida en los campos de refugiados desde el punto de vista de una niña. Su mirada delicada y poética en una realidad tan dura es emocionante.
Después de verlo me he preguntado ‘pero ¿dónde me he metido?’  entre otras cosas, pero como dice Magda, me ha hecho convencerme de lo que estamos haciendo. 
Que no pierdan la capacidad de soñar.