Los 5 errores que lanzan tu productividad al estrellato. Y ahí que se estrella.

¿Tienes un pico de trabajo importante? ¿plazos de entrega que se te echan encima? Hay que pasar a la acción: una dieta hipoestimulante te mantendrá centrada en tu trabajo, y aumentará tus horas de trabajo para que rindas al máximo.

5 trucos que no fallan al principio y luego son lo peor.

1.- Deja de escuchar música. Qué es eso de encontrarte tarareando una melodía, o disfrutando de una canción  que te emociona en medio de tu autoimpuesta jornada de trabajo. Eso es una pérdida de tiempo, de energía y emotividad que no sirve para nada. Sé la mejor versión talibán de tí misma y manda el Spotify, Stereomood o tus Cd’s directamente a tomar viento. Centrémonos en silencio sepulcral.

2.- Deja de correr. A ver, eso de calzarte las zapatillas de buena mañana para salir a corretear sin ton ni son por la playa. Que respiras aire puro. Tampoco está tan mal el de tu casa. Que te abre la mente. No lo necesitas,  ya sabes lo que tienes que hacer. No despegar los ojos de la pantalla ni el culo de la silla. Que correr te da subidón y ganas de hacer cosas y buen rollo y energía y estás más simpática y alegre. Paparruchas. Lo dicho. Al tajo.

3.- Deja de leer. No por nada. Por dos cosas. La primera, es perder el tiempo que no veas. Que hija mía, te quedas hasta las tantas y luego hay que madrugar… y la segunda, eres demasiado influenciable y la verdad, que sos libros con esas historias tan desgraciadas. A ver, que si me dices que echas un ojo a In Style para relajarte, pero no, no. Venga Coetzee, Roth, Zweig, o Siri Hustved que es que te hacen llorar literalmente. Fuera libros.

4.- Deja de conocer gente nueva. Mira, está muy bien porque eres curiosa por naturaleza y crees, de verdad además, que cada persona tiene una historia que contar, y que cada uno tiene una forma de ver el mundo y siempre siempre, o casi siempre aprendes algo que te llega. Pero a estas alturas de la película, qué más da. Si tu ya has ido y has vuelto. Mejor quédate con lo conocido que no tendrás que pensar en otras cosas que te llevan otras más.

5.- Deja de tomar de café con las amigas. Por el café que todavía es una droga permitida y te relaja y te dan ganas de hablar que no veas y porque hablar con una amiga de todo y de nada es lo mejor del mundo. Si hablas de un problema gordo, se ve menos gordo. Si estás ante una encrucijada, expresarlo en voz alta delante de una amiga te ayuda a aclarar tus pensamientos. Si estás de risas, ¡se multiplican! …Y quién está de risas. El trabajo es algo muy serio. Nada de cafés entonces.

Esta dieta se aguanta un tiempo corto y luego qué. Me he quedado seca y de ahí no sale nada. Nada. Un efecto rebote que ni la dukan que también la sufrí. Yo que tenía tanta ilusión por empezar el año con ideas geniales, motivadoras y todo. ¿Qué hago? ¿Qué hago con este nudo aquí por dentro?

no elephants

 

Anuncios