Bella, muy bella, en los Oscars.

Minidiálogo casero-hiperrealístico con Realidad Aumentada, que ya tiene 10 años.

En casa, a punto de salir, yo con el abrigo puesto.

– espabila que llegas tarde. Aaarg! Pero qué pelos son esos!, anda, ve a peinarte.
– y Bella de ‘Crepúsculo’, qué.
– pero que tu vas al colegio!…
pone cara de tú no lo entiendes.
-…y además que su madre porque no estaba ahí que si no!

(Ja!, todavía tengo reflejos)

Kirsten ‘Bella’ en la red carpet. La prueba evidente de que los vampiros no pueden mirarse al espejo.
En realidad Realidad es clavadita a Cosette , lo que pasa es que no hemos visto Les Miserables!

Shhhh! Es hora de dormir…

El tema del sueño y los bebés es un gran tema. Un supertema. El temazo del día, y de la noche. De muchos días y de muchísimas noches.
A todas las madres nos gustaría decir, y a veces lo decimos , que  nuestro polluelo duerme con dos meses justos, seis horas de un tirón, por la noche todo seguido. Y a veces no es verdad. Si somos sinceras, solo fue una noche y por casualidad que a las doce y hasta las seis tuvimos ‘sin novedad en el frente’. O puede que estuviéramos tan exhaustos que no oyésemos su llanto como no hubiéramos oído un escuadrón de los Geos tirando abajo la puerta de nuestro cuarto. 
Aunque nooo, eso es imposible, Lo Imposible. Con el título de madre viene de gratis una App que te agudiza el oído hasta límites reservados a nuestro Toby . El mínimo gemidito que venga de la cuna y el resorte que te levanta es instantáneo, oye. ¿Que por qué no funciona igual de bien con los padres? No lo sé. A lo mejor sí. En  mi caso, definitivamente, no.
Lo duermes en brazos con muchísimos remordimientos porque sabes que es más sano para él, no digamos para tu espalda, que aprenda a dormir solito en su moisés. Pero el método Estivill te encanta-lo suscribes-totalmente cuando lo lees mientras la siesta del baby. Cuando te dan las diez y las once, las doce la una, las dos, y las tres, y la cría llora, llora, y llora, caes en la cuenta de que Estivill si escribió el libro fue gracias a que no tenía un bebé minándole la moral y las ganas de vivir escribir cada noche. Que puede que tu quieras escribir otro método. El Dr. González parece tan humano, otro que no ha parido. O hacer calceta o ver Modern Family, o leer un libro o diseñar un chupete que funcione. O salir corriendo a correr. O dormir. En fin, actividades que procrastineas hasta tu próxima reencarnación, o hasta que concluya el arresto domiciliario. Eso que ni siquiera sueñas una habitación propia a lo Virginia Wolf, vaya extravagancia, que te conformarías con un par de horas seguidas, de calma, en la que ahora sóis un trío.
Sin embargo aquí estás, con lo mejor que has parido hasta el momento -lo mejor de lejos- en brazos, acunándolo, porque te sale y porque te da la gana, que para eso eres su madre. 
Le cantas canciones de cuna de toooda la vida, con suerte si tienes sobrinos que te han refrescado la memoria, o la de la Abeja Maya, o tarareas Give a Little Bit  por el anuncio de Coca-Cola, los Supertramp te quedan muuuy lejos, o te inventas alguna ad-hoc, como yo, con una letra bastante tontusca pero que repites como un mantra cada noche. Mis composiciones no me atrevo a ponerlas aquí, son un pequeño secreto de familia, ja, ja, ja… y lo malísimas que son!     
            
Gracias a cbda, o sea , Con Botas de Agua, que me descubrió esta maravillosa versión de Yellow, una de mis canciones preferidas de Coldplay. Aquí suena en la versión canción de cuna de Renee & Jeremy. 
El video es para verlo y que se te pasen todos los males.¡In love again, polluelo mío!

¡Te invito a merendar!


I’m Hungry: Snoball Cookies from Olive Us on Vimeo.

Las tardes de domingo grises y lluviosas son perfectas para un plan en casa. A las niñas les encanta entrar en la cocina, a ver lo que hay, y a hacer ‘experimentos’.

¿No sabes qué hacer esta tarde? puedes hornar galletas Snoball cookies!, son unas galletas en forma de canica. Son ideales para niños pequeños por la forma de bola, no necesitas cortapastas ni nada, hacer pelotillas es lo suyo, igual que si fueran de plastilina. Y quedan… ¡buenísimas! Invita a algún compinche de fechorías varias y verás qué bien se lo pasan.

 ¿Que la cocina queda como para que la vea tu madre y le den tres ataques? nah… antes de hacer la obligada foto Instagram cuidas el fondo y listo. Luego le pides al papá que te eche un cable en forma de: bayeta y fregoteo, o con los niños mientras dan rienda suelta al subidón de azucar .
Tienes cocina en orden fijo.

El video es una preciosidad de Olive Us , y vale la pena verlo aunque encender el horno esté por debajo del 50 en tu lista de prioridades.

Mamás creativas, por definición

Muchas de vosotras sois artistazas de la cabeza a los pies. Algunas me habéis preguntado por los beanies, o sea los gorros de lana de toda la vida, que en estos días tan fríos apetecen un montón.
Me gustan tres versiones: los sencillos en un color liso, los que llevan un pom pom hermoso, el tamaño a veces sí importa, y el que lleva ‘joyas’.

He encontrado este delicioso clip para que os animéis con un DIY, y luego me lo enseñáis, ok?

                                        

Es de Garance Doré, una blogger de estilo lo más de lo más,¡ además es muy simpática!

Tambén os recomiendo que le echéis un ojo a Mr. Wool, hace maravillas con la lana y entre otros tesoros tiene unos gorritos de lana a conjunto mamá-bebé,¡ irresistibles!. O papá-bebé, que hay para todos 🙂

Que ni sé cúando es de día

ni cuando las noches son…

Y el poema sigue sino por una caldandria que me cantaba al albor.
Calandria o papá cuando sale de casa a las ocho menos diez clavadas, to guapo y to duchao.
-Adiós cariño, que tengas un buen día- que tampoco te veías diciendo esa frase de peli de sobremesa. Metalenguaje, lo que estás gritando  diciendo por dentro: 
-Noooo , no te vayas, no me dejes con Bebé TODO EL DÍA!!
Al mismo tiempo valoras la probabilidad de que te encuentre duchada a su regreso. 50%? depende de la ecuación mastitis+tomas= Paciencia, la probabilidad de lavarte el pelo? uf, aquí la cosa se complica hasta un escueto… 5%? y es que no te atreves a dejarlo solo dos minutos. Y claro, no es plan de salir de la ducha sin aclarar el champú que ya lo has probado bah!, total, y fue el día que te cayó la visita de una compi del curro que no tiene críos y qué cara de susto compasivo puso,prole ni tiene ni tendrá.

Te hace gracia decirle ‘papá’y no se lo llamas directamente. Que una cosa es estar recién parida y otra haber perdido completamente el juicio (ups! ¿no es uno más de los efectos secundarios?) Ahora que por la tarde, cuando papá vuelve a casa, es oir las llaves en la cerradura y tú sincronizadísima -‘¡ya viene papá!’y saltas con Bebé en brazos a darle la bienvenida y el relevo si puedes, cambio niño por iPad media horita aunque sea…

Hace frío, ¿y qué? puede ser porque me he criado en una ciudad del norteinterior con inviernos siberianos y veranos tipo Sáhara. A Violeta la sacaba de paseo- ¿o me sacaba ella a mi?sí o sí mañana y tarde. Menos un grado,hala!, parece que hoy refresca, gorro y bufanda camino de la guarde. Los guantes no había manera y menos mal que eran siete minutos clavaos, el tiempo exacto para que los deditos se le quedaran a punto de estalactita. Más de una vez pensé que se le caían por el camino clinc,clinc,clinc…

¿Que hace frío? coge a Bebé y mételo en el foulard o portabebés, así os daréis calorcito mutuamente, y sal a la calle. Nada despeja más. Vístete, dúchate, lávate el pelo, ¿demasiado? bueeeno, ponte un beanie con pompom tan mono que se llevan tanto. Pero sal a la calle. Anda. A comprar el pan. A nada. No, sí, a comprar el pan. Es baratísimo que te digan lo precioso que está bebé y que es clavadito a su mamá. Que eres tu, guapa.
Así que levántate, ahora, y anda…


Bebé y tú , una pareja ¡perfecta!

El BabaSling más bonito y más calentito del mundo mundial, es el único acolchado, todos los colores son preciosos, y te va a encantar estar con el bebé pegadito a tí y tener las manos libres.  Si no sales, ¡que no sea por el frío!

Claro que lo distribuye El Bebé Aventurero,
¿Quién si no?



Querido Bombón:

Carta de Fitzgerald a su hija de once años:

8 de agosto de 1933

Querido Bombón:

Estoy muy interesado en tus tareas. ¿Podrías darme un poco más de información acerca de tus lecturas en francés? Me alegra que estés contenta, pero no creo demasiado en la felicidad. Tampoco creo nunca en la desgracia. Esas son cosas que ves en un escenario o en una pantalla o en una hoja impresa, nunca te suceden a ti en la vida.
Todo lo que creo en la vida es en la recompensa por la virtud (de acuerdo a los talentos de uno) y en los castigos por no cumplir con tus tareas, que son doblemente despiadados. Si hay un libro así en la biblioteca del colegio, ¿podrías rogarle a la señora Tyson que te permita buscar un soneto de Shakespeare en el que aparece el verso: “Los lirios que se pudren huelen mucho peor que la mala hierba”?
Hoy no he tenido pensamientos, la vida parece consistir en pensar un cuento para Saturday Evening Post. Pienso en ti, y siempre con placer, pero si me llamas Pappy otra vez agarraré al Gato Blanco y lo aporrearé duro en el trasero, seis veces cada vez que seas impertinente. ¿Harás algo al respecto?
Arreglaré la cuestión de tu cuota.
Ya termino, boba. Cosas de las cuales preocuparse:
Preocúpate por el coraje.
Preocúpate por la limpieza
Preocúpate por la eficiencia
Preocúpate por la equitación…
Cosas de las cuales no preocuparte:
No te preocupes por la opinión general
No te preocupes por las muñecas
No te preocupes por el pasado
No te preocupes por el futuro
No te preocupes por el crecimiento
No te preocupes si alguien te saca ventaja
No te preocupes por la victoria
No te preocupes por la derrota excepto que se deba a tu culpa
No te preocupes por los mosquitos
No te preocupes por las moscas
No te preocupes por los insectos en general
No te preocupes por tus padres
No te preocupes por los chicos
No te preocupes por las decepciones
No te preocupes por los placeres
No te preocupes por las satisfacciones.
Cosas en las cuales pensar:
¿Qué es lo que realmente estoy buscando?
Cuán bueno soy realmente en relación con mis contemporáneos en cuanto a:
El estudio.
¿De verdad entiendo a la gente y soy capaz de llevarme bien con ella?
¿Estoy intentando realmente hacer de mi cuerpo un instrumento útil o lo estoy ignorando?
Con todo amor,
Papá